23/07/08

El Top de la Caspa: The Octagon, aka Duelo Final.


Carlos Ray Norris, alias Chuck Norris, es más chulo que un gitano con unas alpargatas nueva, un autentico picha brava, un machote hecho y derecho, un genuino pecho lobo, de él se dice que es mas bruto que el mismísimo San Isidro Labrador (que se encontró un bolígrafo y lo sembró). El tío bestia tiene un exacerbado sentido de la justicia, que aplica a base de mamporro limpio a todos los malhechores, manteniendo a raya a Comunistas, Talibanes y gentes de mal vivir, un infatigable luchador de la libertad bajo cuyo amparo y misericordiosa rectitud el mundo libre disfruta del actual estado de bienestar, las nuevas generaciones le debemos mucho a este hombre.

Su leyenda comienza en 1947 en el estado de Oklahoma, su humilde familia poseía un modesto televisor blanco y negro marca “Elbe”, el aparato no andaba fino y tal vez debido a una lámpara suelta, continuamente se le iba la imagen dejando a la familia Norris sin su merecido tiempo de ocio, el padre de Chuck le había cogido el truquillo a la avería, con un simple tortazo en algún lateral o en la parte superior del sufrido televisor, la imagen volvía como por arte de magia. Pues sucedió que estando el pequeño Chuck Norris viendo los dibujitos animados de la Abeja Maya se fue la imagen, imitando a su padre Chuck propinó un zaleazo al televisor que ipso facto lo convirtió en una flamante tele a color, con pantalla plana, teletexto, Tdt, video comunitario, sonido estéreo con Dolby sonround y entradas digitales. La noticia corrió como la pólvora por todo la provincia de Oklahoma y comunidades autónomas limítrofes, era un milagro, el salvador había nacido decía la peña, numerosas personas se congregaron, televisores y radios en mano, a las puerta de la residencia de la familia Norris esperando el milagro de los panes y los peces que el infante repartía a base de ostias.

Ya desde que nació en 1940 lo venía diciendo su madre, Manolo (que así llama el Padre de Chuck) este niño no es normal, más que nada lo decía por el espeso bigote con que nació la criatura, y no solo era aquel mostacho propio de los tercios de Flandes, además el niño lucia una generosa mata de pelo en el pecho. Eso es corriente, decía el médico, a esa pelambrera se la llama Lanugo y es típica en todos los bebés, ya se le caerá. Y un gruño, cuando en 1950 Chuck ingresó en los Boy scouts parecía un hombre lobo.


Cuando terminó el bachillerato con honores, Chuck se fue a hacer la mili a Corea, allí se aficiono a las artes marciales, concretamente en las disciplinas de Tang Soo Do y Tae Kwan Do, y lo que otros alumnos tardan años en asimilar y perfeccionar, Chuck lo aprendió en tan solo una semana, convirtiéndose en cinturón negro de todas las doctrinas marciales del mundo mundial, su maestro, el Sr. Chul Shin, alucinado por el progreso de su pequeño saltamontes no dudo en enseñarle una técnica única e infalible, una maña destinada solo a los grandes maestros, prohibida de revelar a los occidentales, y que se tardaban años en perfeccionar, la técnica se denominaba Patada Giratoria”, y Chuck la perfeccionó en tan solo cinco minutos, convirtiéndola desde entonces en su sello personal.

De vuelta a los USA, Chuck montó una cadena de escuelas de artes marciales bajo la filosófica franquicia de Chun Kuk Do, en total repartidas por todos los Estados Unidos eran unas trescientas treinta y siete madrazas, y solo Dios sabe cómo, Chuck podía impartir su disciplina en todas el mismo día y al mismo tiempo.


Tras tan fulgurante carrera el salto al cine no tardó en llegar, empezó con papeles secundarios para conseguir el reconocimiento mundial al enfrentarse en 1972 al mismísimo Bruce Lee en el “Furor del Dragón”, pero para conseguir dicho papel Chuck tuvo que realizar un gran sacrificio: Dejarse de vencer por el Chino. Después de todo aquella humillación mereció la pena, a partir de ese momento su carrera subió como la espuma, combinando en sus películas la acción con magistrales interpretaciones, realizando un cine lleno de mensajes de libertad, políticamente correcto en su contenido y autorizado para todos los públicos. En sus películas Chuck ha derrotado y humillado, a Bolcheviques, Talibanes, Vietcongs, Asesinos en series, policías corruptos, narcotraficantes, y por supuesto a malvados Ninjas.


The Octagon es una película compleja, donde se combina la acción con un guion sabiamente elaborado, Chuck interpreta a un luchador retirado que se verá inmerso en una conspiración Ninja para dominar el mundo, destaca el uso por parte del director de la voz en off del personaje, recurso que dará a Chuck la oportunidad de lucir todo su arsenal interpretativo, realizando muecas, moniguetas y gestos faciales a la vez que una voz en Off nos relata sus profundos pensamientos. De Oscar.

No faltan en esta genial cinta, las persecuciones, los folleteos con la tía buena de turno, las venganzas, el mal encarnado en Ninjas terroristas, y por supuesto las peleas, con la gran patada giratoria como elemento clave de la coreografía.

La cosa va de los Ninjas, que son unos dañinos, que en su afán por dominar el mundo montan una academia Ninja en un país de Centroamérica para impartir instrucción terrorista a jóvenes inadaptados, y da la puñetera casualidad que el jefe de los Ninja es el hermano putativo de Chuck, este obviamente también domina la técnica Ninja y a pecho descubierto desbastara todos los planes de esta Invasión USA versión Ninja.

En fin no voy a ser yo el que critique esta película, ni tan siquiera se me pasa por la cabeza decir que es perruna y casposa, no señores en el fondo soy un hombre sensato, es mas el solo recuerdo de aquel critico que osó decir que las películas del Chuck desprendían caspa rubia como la cerveza, y que actualmente se encuentra desaparecido en combate, o de aquel otro que dijo que la mona chita cagando actuaba mejor que Chuck, y que se encuentra desaparecido en combate 2, o de aquel otro que dijo Rangers de Texas era una telenovela barata, y que el pobre hombre se encuentra desaparecido en combate 3, y de tantos otros que osaron poner en tela de juicio la labor de este gran hombre, estos hechos me ponen los vellos de pico, y por supuesto no me voy a meter en camisa de once varas que bastante tengo con lo que tengo, yo tan solo tengo una cosa que decir: Que Chuck Norris es más chulo que un ocho verde pistacho, pero que por los clavos de Cristo, por la paz mundial….que abandone la política.


Adentro video!!!